LA CORRUPCION EN COLOMBIA
En una sociedad democrática y pluralista como en la que vivimos actualmente es muy fácil encontrar una gran variedad de pensamientos o corrientes. Pero, para adentrarse en el mundo de la corrupción tenemos que tomar como partida o referencia el concepto de la ética y la moral. Para abreviar podemos afirmar que la ética es la ciencia de los actos morales, vale decir, actos conscientes y libres, cuyo objetivo es la realización de un valor moral.
Partiendo de esto entenderemos que la moral funciona como un dique retenedor de impulsos censurados en la sociedad, pero, muchas veces se agrieta y sede ante los planteamientos u ofrecimientos desmesurados de riqueza o alguna satisfacción personal.
¿Cómo se puede explicar eso?: el hombre es, o más bien, tiene tendencia a la conducta negativa, es decir a hacer lo malo o lo que no conviene, incluso en un aparte de la Biblia dice que “(…) aunque queriendo hacer lo bueno, no lo hace (…) por ser susceptible a los deseos de la carne”. Pero si traemos esto a un plano científico encontramos que ‹‹La naturaleza humana invita a alcanzar el fin que le es más propio, a no conformarse con su punto de partida, sino a aceptar la tensión del anhelo de perfección, de excelencia, que hay en ella. “Hombre, atrévete a ser quien eres”, sería el compromiso que plantea la capacidad de acción del hombre. “Atreverse indica que depende de una decisión de la voluntad de cada quien: el hombre en este sentido es una tarea para sí mismo: en sus manos está el acertar o el fracasar››[1]. Véase. http://www.monografias.com/trabajos33/naturaleza-humana/naturaleza-humana.shtml.
Por consiguiente, aquellos que han cruzado la brecha de la ética y la moral para pasar a lo moralmente censurado encuentran justificación en su proceder, porque para ellos importa más el fin, que como llegan u obtienen lo que han deseado por mucho tiempo.
Ahora bien, siendo más contemporáneos y tomando como ejemplo el caso de los Nule notamos que ellos son parte del sinnúmero de ejemplos de corrupción del país que arrastra como un Tsunami a toda una cantidad de políticos, empresarios, autoridades del estado, entre otros. Pero nos centraremos en su frase, a la respuesta de una pregunta qué le realizaron en Miami: – “la corrupción es parte de la naturaleza humana”.
Para tratar de sintetizar esto, podemos decir, que es una fiel copia de lo que explicamos al inicio de este texto, pero, con la diferencia de que no es solamente la corrupción la que es inherente a la naturaleza humana, sino toda una cantidad de anti valores que aunque unos sean más notorios que otros, son los que en ultimas se han colado por los diques rotos de la sociedad.
Lo complicado con esto es que recíprocamente, los miembros de la llamada sociedad no podemos eludir nuestra responsabilidad en la naturaleza de acciones atroces como esas y tantas mas. Al fin de cuentas, los representantes del gobierno que violan los derechos humanos, que se roban las regalías, los empresarios corruptos, la delincuencia común de la que tanto nos quejamos, entre otros, han surgido todos de las entrañas de la sociedad colombiana. En su común ausencia de conciencia moral, en su falta de compasión, en su impiedad ética y que por ende reflejan las más terribles proyecciones de nuestra propia imagen.

